Connect with us

Noticias

Una joven de Almería gana miles de euros vendiendo tampones usados por internet

Publicado

el

Una joven almeriense ha conseguido poner en marcha un negocio de miles de euros en beneficios a base de vender tampones usados por internet. Virginia Coslada, de 22 años, ha obtenido un total de 48.000 euros en dos años vendiendo los tampones usados manchados en sangre.

Tal y como ha contado en una entrevista a lavozdealmeria.es, todo empezó cuando hace poco mas de dos años decidió publicar en Ebay un anuncio de ‘coña’ de un Tampax usado. Tras el éxito de aquel anuncio y las numerosas ofertas que recibió, Virginia decidió enviarle su verdadero tampón usado al mejor postor. Reconoce que no fue el de la foto, ya que la publicación fue una broma que hizo con sus amigas. “Cuando recibí los 600 euros de un empresario Alemán me di cuenta de la oportunidad de mercado”, afirma.


Debido a su alto nivel de facturación, Virginia creó una auténtica empresa que se dedica a ello, ‘Tamgre’, que como ella explica, es la fusión de las palabras de tampón y sangre. El proceso es sencillo dice, “espero tranquilamente todo el mes a que me baje la menstruación, y cuando el higo comienza a desprender tomate lo único que tengo que hacer es introducirme el tampón y esperar a que se emborrache de sangre”. 

Con ayuda de sus amigas, y de su madre por el tiempo que le quede, ésta joven emprendedora consigue recolectar mas de un centenar de tampones sangrientos cada mes. Posteriormente los vende a diferentes precios dependiendo de algunas variables, como el tiempo que estuvo en el interior de la vagina, si se metió en los primeros días o en los últimos de la regla, la cantidad de sangre, el color de la misma, o si se llevaron puestos durante un evento. Siempre oscilando entre los 200 y 700 euros la unidad.


Reconoce que no sabe para que usan esos tampones la gente que se los compra, pero tampoco parece importarle demasiado, “yo solo pienso en el dinero y en la vida que me estoy pegando gracias a esta idea de negocio. Lo que hagan con mis Tampax me suda el coño”, se ríe. Los envíos se realizan a través de diferentes empresas de paquetería, siempre envueltos en una bolsa térmica y con una placa de hielo para mantener la calidad de la sangre.

Pero lo que si quiere recalcar es que no es un empleo para el que toda mujer pueda estar preparada, “la tarea mas complicada de este trabajo es contactar con los enfermos depravados mentales y mantenerles contentos para que te sigan comprando”.  Virginia tampoco oculta que muchos hombres le han ofrecido cantidades millonarias por pasar una noche con ella, aunque hoy por hoy no se lo plantea, “a lo mejor mañana”.

Tendencia