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Sucesos

Agrede a un camarero de Ibiza tras cobrarle 52 euros por 4 refrescos

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¡Camarero la cuenta!…y se formó la marimorena. “¿52 euros por 4 refrescos hijo de la gran puta?, en mi pueblo la coca cola cuesta 1.80 y ya te la están clavando. ¿Que te piensas que somos jeques o que pelo cebolla?”, fueron las ultimas palabras de un cliente antes de saltar la barra y agredir al camarero a base de puñetazos y patadas voladoras.


Los protagonistas; Un joven nacido en Pontevedra pero con acento peruano, y al otro lado un camarero con el pelo más suave incluso que su piel, posible tronista en 2019. El primero acababa de pisar la isla por primera vez llegado de un pueblo de 4.500 habitantes. El nombre de la villa no merece ni mención. Y el segundo, empleado por segunda temporada consecutiva en la misma discoteca, algo inexperto, pero que cumplía a raja tabla su acometido, cobrar 13 jodidos euros por cada refresco.

Los hechos ocurrieron pasada la media noche de ayer en una famosa discoteca de Ibiza, ubicada en la calle San Rafael. Tras la batalla entre ambos, y la obvia intervención del equipo de seguridad, el agresor fue sacado a la fuerza de la discoteca, no sin antes una paliza de escarmiento en el cuarto de contadores, y posteriormente entregado a las autoridades, que lo detuvieron tras comprobar las imágenes de seguridad.


Tras darse a conocer el caso, y recibir más de 5.000 compartidos de una foto del ticket en la misma red social, el detenido acabaría recibiendo todo tipo de mensajes de apoyo a través de las redes sociales, fax, telegrama, sms, dron, y un par de ellos en código morse. “Estamos contigo percebeiro”, “Tenías que haberle pegado más y llevarte el dinero de la caja”, “Todos somos tu”, “Ole tu polla pisha”, y cientos más que no quiero escribir.

Al día siguiente, y aun con las rayas en el cuerpo, el agresor fue puesto en libertad y publicó un Facebook Live dando las explicaciones correspondientes. El muchacho no pidió perdón al camarero y recordó que denunciará a la sala presentando un parte de lesiones provocado por sus machacas. “Reconozco que me pasé pero no hay derecho a estos precios abusivos. Además, todo el mundo sabe que en Ibiza el dinero se gasta en droga y no en bebida.”, concluyo el galleguiño.

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