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Salud

El hombre que se amputó el pene confiesa que lo hizo porque lleva 11 años sin mojar

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El hombre de 33 años que se cortó el pene, lo dejó en casa y salió a la calle sangrando a pasear, ha querido explicar ante los medios de comunicación el porqué de tal macabra acción contra su persona. “Tuve un impulso inexplicable y fui a la cocina, agarré las tijeras, me bajé los pantalones y zas. Adiós a mi soldadito flácido”, cuenta para el Heraldo de Aragón. Tan sólo dos días después de cortarse la segunda cabeza con unas tijeras de carnicero, el hombre, aún desde el Hospital, reflexiona acerca de los motivos que lo llevaron a cometer semejante acto de violencia contra sí mismo.

“Llevo 11 años sin echar un polvo porque las mujeres salen corriendo cuando me quito la ropa interior. Dios me castigó con un pene de mierda, pequeño y ladeado hacia la izquierda. Es como tener wifi en tu casa y no tener dispositivos que conectar”, añadió. “Fue un cúmulo de cosas; la falta de cópula, la situación del Real Zaragoza que va camino de Segunda B, el cierzo, y que no me funcionaba el teclado de la tablet. Llevaba un día de perros y decidir cortar por lo sano”, apuntó. 

Además confesó en el hospital que durante esa tarde consumió varias drogas y también alcohol mientras veía capítulos de Rick y Morty sin parar, “fue acabar la segunda temporada y me dio la locura”, relató. “Tuve mucho miedo porque no paraba de sangrar, así que decidí dejar el miembro en casa y salir a dar un paseo. La gente me miraba extraño”, recuerda entre risas.

Varios medios le calificaron como ‘el tonto del año’, y más después de que le confesara a los sanitarios que su madre se lo podía coser, “mi vieja es la puta ama haciendo ganchillo, llamadla”, les dijo mientras le atendían. Pero finalmente ni su madre ni los doctores lograron unir la parte del pene amputada. Aunque advierte que tampoco le importa mucho, “porque no me como un cagao”.

Ahora cuenta que lo último en lo que piensa es en recuperar su pene, al que los médicos ya dan por muerto. Pero confiesa que no descarta la opción de realizar un ‘Crowfunding’ para costearse una operación de injerto. “Ya me han dado el contacto de un doctor en Estados Unidos, cuando tenga el dinero lo siguiente será conseguir un donante, ya sea vivo o muerto, pero con un buen pene. Si no prefiero quedarme como estoy. Soy un ángel caído del cielo”, culminó.

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